Clasicosis

Cine Clásico: 20 años sin Joseph L. Mankiewicz. Las 10 mejores películas de un genio.

"La diferencia entre la vida real y las películas es que un guion tiene que tener sentido. La vida no."

Al igual que pasó hace unos días con Audrey Hepburn, hoy se cumple el 20º aniversario del fallecimiento del fantástico Joseph L. Mankiewicz. Quizás este nombre quede relegado unos puestos ante Ford, Hitchcock o Wilder cuando hablamos de los grandes del cine, pero poco (o nada) les tiene que envidiar.

Joseph L. Mankiewicz nació en 1909 en Pennsylvania en el seno de una familia tremendamente interesada en la cultura y la educación. Comenzó estudiando medicina pero sus malos resultados le llevarían a Columbia a estudiar Arte. Su primer contacto en el mundo del cine se produjo en Berlín, traduciendo intertítulos de películas de la UFA al inglés. En 1929, su hermano Herman (co-guionista junto a Welles de "Ciudadano Kane") le ofreció irse a Hollywood. Una vez allí empezaría colaborando en guiones premiados con el Oscar como "El enemigo público número uno" (Manhattan melodrama, 1934). Produjo películas eternas como "Furia" (Fury, 1936) de Fritz Lang o "Historias de Filadelfia" (The Philadelphia Story, 1940). Su objetivo era convertirse en director pero frases del jefe de la Metro, Louis B. Mayer, como “Tienes que gatear mucho antes de poder andar” le hicieron marcharse a la 20th Century Fox. Allí, gracias a su maestro Ernst Lubitsch (quien le "enseñó lo que no hay que hacer"), tuvo la oportunidad de dirigir su primer largometraje "El castillo de Dragonwyck" (Dragonwyck) en 1946.

A continuación os dejamos una lista elaborada conjuntamente por Mr. Kaplan, Javi Leiva y yo. Nuestras 10 películas favoritas de Makiewicz son las siguientes:

10. "Odio entre hermanos" (House of strangers, 1949)

"Odio entre hermanos" es uno de los títulos menos conocidos de Mankiewicz donde la trama casi parece un tragedia griega llena de ambición, codicia, odio, envidia y celos. Edward G. Robinson realiza una de sus mejores interpretaciones. Se trata también de una de las mejores películas dirigidas por Mankiewicz por su sobriedad con la cámara y como saca lo mejor de los actores.

9. "Carta a tres esposas" (A letter to three wifes, 1949)

Estamos ante un retrato de las ama de casa de finales de los 40 de clase media-alta, un ejemplo de las relaciones entre los seres humanos y las sociedades en las que viven. Tres mujeres muy distintas que se enfrentan a un mismo conflicto de tres formas tan diferentes como los tres matrimonios que tienen. Mankiewicz se encarga del guion y la dirección, lo que le hace merecedor de todas las alabanzas que la revolución narrativa del film se llevó. La acción principal se centra en el presente pero conoceremos la personalidad y circunstancias de cada personaje a través de flashbacks y una sugerente voz en off. Linda Darnell, Jeanne Crain y Ann Sothern protagonizan esta historia que le dio al realizador dos Oscars, uno por su dirección y otro por su guion.

8. "Operación Cicerón" (Five fingers, 1952)

Mankiewicz también hace su incursión en el cine de intriga y espionaje durante la II Guerra Mundial. Así, junto a  Michael Wilson, escribe el guión de este film, adaptando la novela de L.C. Moyzisch, que está basada en unos hechos reales ocurridos durante la guerra. Así nos cuenta como, aunque Turquía era un país neutro durante la guerra, era un lugar de encuentro de espías de múltiples países. Es ahí donde Ulysses Diello (James Mason), quien trabajó para el embajador inglés, vende secretos sobre el ejército británico a los alemanes, pudiendo haber cambiado el transcurso del enfrentamiento. Un film lleno de suspense, donde destaca la magnífica historia y la banda sonora de Bernard Herrmann. (Nuestra reseña aquí)

7. "De repente, el último verano" (Suddenly, last summer, 1959)

Con parte del rodaje realizado en España, Mankiewicz adapta esta vez una obra del gran Tennesse Williams, quien se encarga de adaptar su obra a guión. La trama es un drama intenso en el que vemos a la Señora Venable (Katharine Hepburn) ofrecer al Doctor Cukrowicz ( Montgomery Clift) los fondos para la creación de un hospital, con la condición de que realice una lobotomía a su sobrina ( Elizabeth Taylor). Ambas están muy alteradas tras la muerte de Sebastián, hijo de la primera y primo de las segunda, quien ha muerto en Europa, lugar donde viajaba todos los veranos solo, pero el último decidió ir con su prima. Con un magnífico guión y un elenco con nombres de primera categoría, el film termina siendo un drama duro, inesperado, que absorbe al espectador en un mundo de locura.

6. "Solo en la noche" (Somewhere in the night, 1946)

Es posible que muchos desconozcan la faceta de Mankiewicz con el cine negro. "Solo en la noche" es una joya dentro del género. Una película que te atrapa y sumerge en en el viaje amnésico de John Hodiak. En el guión se nota mucho la mano de Mankiewicz, esa eficiencia narrativa, ese poder de absorber al espectador hasta el final de la película y unos giros (por así decirlo) argumentales muy bien estructurados y manejados.

5. "Cleopatra" (id, 1953)

"Cleopatra" es sin duda la película más ostentosa de Mankiewicz y también la más problemática. Después de la renuncia de Rouben Mamoulian, Mankiewicz pareció ser la elección perfecta reescribiendo el guión y configurando una nueva Cleopatra con un montaje final que superaba las 6 horas. A pesar de tanto descalabro económico, "Cleopatra" queda como uno de los espectáculos más impresionantes vistos en pantalla con un Richard Burton y una Elizabeth Taylor pletóricos en esos diálogos inteligentes firmados por Mankiewicz.

4. "Julio César" (Julius Caesar, 1953)

A partir de la obra de Shakespeare, Mankiewicz adapta con firmeza este "Julio César" dotando a los diálogos de una fuerza asombrosa, más aún en una película de estas características donde el aspecto teatral se impone. Contando con un gran reparto encabezado por Marlon Brando y grandes actores británicos como James Mason, John GielgudDeborah Kerr y Greer Garson entre otros, Mankiewicz consigue una de sus realizaciones y más sobrias. Fue un proyecto personal y arriesgado ya que el público británico no veía con agrado a un estadounidense como Brando como protagonista de una shakespeariana.

3. "El fantasma y la señora Muir" (The ghost and Mrs. Muir, 1947)

Es tan sólo su tercer largometraje pero se lleva la medalla de bronce. Un film que Mankiewicz confesó haberlo utilizado más bien de aprendizaje le salió redondo. Lo que en un principio puede parecer una película de miedo se torna en comedia para después ofrecernos un romance de corte fantástico. Un film pequeño que desde esa modestia consigue ganarse al espectador gracias a la humanidad de sus personajes. Un cuento sobre la soledad, la fortaleza, lo real y lo ficticio interpretada por Gene Tierney y Rex Harrison que acompañados de la música de Bernard Herrmann consigue que creamos en lo imposible. (Nuestra reseña aquí)

2. "Eva al desnudo" (All about Eve, 1950)

"Abróchense los cinturones" que llega Margo Channing. Una mujer a la no querrías enfadar y mucho menos hacer sombra. A no ser que seas Eve Harrington y creas que ella es la escalera perfecta por la que trepar. Si tenemos claro algo sobre Mankiewicz era su amor por el teatro. Aquí entra con bisturí y nos muestra los entresijos llenos de ambición, ego e inseguridades. Un retrato tan hiriente para el gremio como fascinante para el espectador. Otro fantástico guion e impecable dirección de Mankiewicz (que le valieron sendos Oscars) acompañado por unas actuaciones brillantes, especialmente de Bette Davis y Anne Baxter. Tal fue el impacto de la película que hasta los ficticios premios teatrales Sarah Siddons que se entregan en el film se hicieron realidad y se entregan desde 1953. (Descubre a Eve aquí)

1. "La huella" (Sleuth, 1972)

La película que cierra la carrera de Mankiewicz es el divertimento absoluto para un espectador inteligente que quiere jugar y que jueguen con él. Laurence Olivier invita al joven amante de su esposa, Michael Caine, a tomar una copa en su mansión para ofrecerle un tentador plan. La obsesión de Olivier por los juegos de ingenio hará que esta velada no tenga desperdicio. El director vuelve aquí a adaptar una obra teatral de éxito y a pesar de las restricciones de la puesta en escena (todo se desarrolla dentro de una mansión) el espectador se verá irremediablemente atrapado durante casi dos horas y media. Las actuaciones, el guion, la música, la dirección, etc es excepcional, una obra maestra indispensable. (Nuestra reseña aquí)

 

Mankiewicz era un enamorado del teatro, a través de este pequeño repaso a su filmografía, podemos darnos cuenta de ello. Siempre tuvo debilidad por los personajes femeninos ya que, en su opinión, pertencen a un mundo más sensible y con un mayor sentido de la conciencia. Las mujeres sienten el peligro. En 1949 y 1950 alcanzó un hito en la historia de los premios Oscars que dificilmente se podrá repetir. Mankiewicz ganó el premio a mejor guion y mejor director dos años consecutivos. En 1949 por "Carta a tres esposas" y en 1950 por "Eva al desnudo", curiosamente, dos de sus films cuyas protagonistas absolutas son todas mujeres.

Tras disfrutar de las mieles del éxito durante casi tres décadas y habiendo probado casi todos los géneros, Mankiewicz se retiró desencantado con el cine que empezaba a aparecer. Hizo declaraciones durísimas como "La muerte de Hollywood se encuentra en los efectos especiales y en gente como Mel Brooks. Si Mel Brooks hubiese surgido en mi época no hubiese servido ni para ayudante de camarero." o "He estado en el comienzo, en el auge, en la cima, en el hundimiento y en el fin de las películas habladas". A pesar de que no se le puede dar la razón en tales afirmaciones, hay que reconocer que el cine, tal y como él lo había conocido, sí que tocaba a su fin. La retirada de Joseph L. Mankiewicz es uno de los indicadores del final de la época dorada de Hollywood.