Clasicosis

Michael Curtiz: Tocando todos los palos.

Michael Curtiz es uno de esos nombres que deberían resonar en nuestras cabezas en cuanto lo oímos, pero por alguna razón no es así. Para ser justos, muchos de sus coetáneos fueron unos realizadores brillantes que se llevaron el gato al agua y consiguieron que sus nombres estén hoy en el firmamento cinematográfico, algunos de estos ejemplos son John Ford, Howard Hawks o Alfred Hitchcock. Y no seré yo quien diga que Curtiz es mejor, porque no lo creo, pero analizando un poco su trayectoria vemos la de horas de entretenimiento que nos ha dejado.

Michael Curtiz (Hungría, 1886 – EEUU, 1962) fue muy versátil, realizó películas de aventura, de época, épicas, westerns, comedias, pero si por algo será recordado es por haber dirigido “Casablanca” (id, 1942), uno de los títulos más reconocibles de la historia del cine, cuya realización fue casi un milagro, el productor no sabía lo que quería, el director no sabía ni lo que hacía y los actores estaban perdidos. La propia Ingrid Bergman declaró que no entendió la película hasta que no la vio proyectada en la gran pantalla y que, por supuesto, le sorprendió la buena acogida que tuvo cuando ella tenía la impresión de haber estado haciendo una película desastrosa.

 

Pero hasta llegar a “Casablanca” dirigió más de 30 películas, de entre las que yo destacaría las que rodó con Errol Flynn. De hecho, no creo que haya mejor entrenamiento para un director que trabajar hasta once veces con uno de los primeros “bad boys” de Hollywood. De esta unión también salió una de las grandes parejas de la pantalla, la formada por Olivia de Havilland y el bueno de Errol. Y posiblemente, tras la nombrada “Casablanca” la película más conocida y mejor valorada de este director sea “Robin de los bosques” (The Adventures of Robin Hood, 1938) uno de los mejores films de aventuras de la historia. Siguiendo con este director y uno de sus actores más recurrentes tenemos que nombrar a “El capitán Blood” (Captain Blood, 1935) una aventura de piratas muy recomendable. Sin embargo “La carga de la brigada ligera” (The Charge of the Light Brigade, 1936) o “La vida privada de Elizabeth y Essex” (The Private Lives of Elizabeth and Essex, 1939) se quedan a medio gas, están un poco faltas de ritmo y su historia no llega a enganchar.

En el terreno del western yo me quedo con “Dodge, ciudad sin ley” (Dodge City, 1936) una amable película donde el personaje de Errol Flynn llega a un pueblo sin orden y toma el cargo de sheriff donde tiene que lidiar con bandidos, criminales y demás especímenes además de proteger a unos testigos necesarios para un importante juicio.

 

Antes de despedirme no puedo evitar hablar de dos de mis debilidades. La primera es un peplum que posiblemente sea de los pocas que he conseguido ver más de una vez. “Sinuhé el egipcio” (The Egyptian, 1954) cuenta la historia de un médico decidido a trabajar para los pobres hasta que dado su fama entra también en la corte del faraón y sus valores y forma de vida empiezan a cambiar, y no se da cuenta de lo que consigue y pierde a causa de sus actos.

Y por último nombraré una grata sorpresa que me llevé al sentarme a ver un film de Humphrey Bogart y me encontré con una comedia llena de frases y momentos hilarantes que no me esperaba. En “No somos ángeles” (We’re no angels, 1955) Bogart, Peter Ustinov y Aldo Ray son tres convictos fugados que quieren salir de la isla en donde se encontraba la cárcel, pero mientras buscan el momento oportuno para terminar su huida deciden meterse en casa de un dependiente para arreglarle el tejado y hacer todo tipo de chapuzas. La faceta cómica de Ustinov es muy conocida, de hecho hasta en “Sinuhé el egipcio” él es quien lleva el punto humorístico, lo que ya cuesta más es imaginar a Bogart haciéndonos reír sin parar.

En conclusión, a lo largo de nuestra vida todos (hasta los menos cinéfilos) hemos visto por lo menos una película suya, yo he visto ya unas cuantas y os recomiendo que indaguéis en función de vuestros gustos porque a lo mejor no encontramos obras maestras, pero sí películas que merecen ser vistas y que nos harán disfrutar. Con la variedad de géneros en los que encontramos películas de Curtiz muy mal se tiene que dar la cosa para no encontrar ninguna que merezca la pena, que este hombre por tener tiene hasta musicales de la mano de Elvis Presley como “King Creole” del que os dejo un vídeo para que mováis un poquillo el esqueleto.