Clasicosis

Alfred Hitchcock: el maestro del suspense.

Todo el mundo conoce la figura de Alfred Hitchcock, aunque solo sea reconocerlo por una foto, o por saber que cierta película es suya, o por recordar una escena de algunas de sus obras. Para mí, personalmente, es uno de los mejores directores que ha existido en la historia del cine, y viendo el blog, se puede observar, que aquí le admiramos enormemente, solo hay que fijarse en el nombre del blog, para ver el paralelismo con una de sus más famosas cintas, Psicosis, incluso dos de las personas que escribimos en el blog, Bel Kendall y un servidor, Mr. Kaplan, nuestros pseudónimos, son personajes de una de sus películas. Así que preparaos, que vamos a hacer un pequeños repaso por su vida y obra.

La razón por la que escribo hoy sobre él, es que tal día como hoy hace 113 años, nació Alfred Joseph Hitchcock en Londres, en el seno de una familia cockney, es decir, de clase medio baja, siendo hijo de William y Emma, tenderos de profesión y que le inculcaron una educación muy católica, y hermano pequeño de William y Eileen. Debido a que era un niño gordo y a la educación que recibió, fue un niño tímido, con un extraño sentido del humor, que ya desde muy joven amaba la literatura y el cine.

Tras la muerte de su padre en 1915, tuvo que abandonar el colegio para buscar un trabajo, durante algunos años estuvo contratado en una empresa telegráfica, pero en 1920 consiguió un empleo en la productora Famous Players Lasky, donde se dedicaba a la realización de rótulos. Al principio combinaba ambos trabajos, pero por el creciente interés en la industria cinematográfica, el joven Hitchcock, se centró en ésta, y fue ascendiendo, ya que trabajó como montador, director artístico o incluso guionista. Fue entonces, cuando conoció a la que años posteriores se convertiría en su esposa, Alma Reville, madre de su única hija Patricia Hitchcock.

Dentro de la productora, estuvo alternando trabajos, y aprendiendo de todos los que le rodeaban, incluso en sus viajes a producciones Alemanas, donde aprendió a utilizar la luz de los grandes maestros del expresionismo como puede ser F.W. Murnau. Pero fue en 1920 de la mano del productor Michael Balcon, cuando le concedieron el placer de dirigir una película 'Number 13', para la mala suerte del que el rodaje se interrumpió y la película quedó incompleta. Durante los siguientes años, trabajó como ayudante del director Graham Cutts, quien llego a profesarle un tremendo odio, ya que veía como su joven ayudante acabaría siendo mucho más grande que él.

Fue en 1925 cuando le volvieron a dar la oportunidad de ponerse tras las cámaras, para rodar 'El jardín de la alegría' (The Pleasure Garden), film mudo, por supuesto, que se puede considerar como un drama convencional que no dejaba mostrar el verdadero talento del director. Solo un año después se volvió a sentar en el asiento de director, para rodar 'The eagle montain', un film del que el director no tiene buenos recuerdos, y del que no se guarda ninguna copia. Así se estableció la figura de Alfred Hitchcock como director.

Durante esta primera época muda, el director empieza su primera gran colaboración con el guionista Eliot Stannard, con quien trabajaría en casi todos sus films hasta llegar a la etapa sonora. La tercera película que dirige, creo que puede ser la primera a la que se le puede colocar el adjetivo de Hitchconiana, ya que aumenta el suspense en la historia y lo macabro, ya que su historia se basa en Jack el destripador, y cuenta una serie de crímenes que están padeciendo múltiples mujeres por las calles de una ciudad británica, dicho film es 'El enemigo de las rubias' (The Lodger, 1927), sin duda alguna mi película muda favorita del director, que ya nos muestra su gran maestría en algunas de las escenas.

Durante los dos siguientes años, Hithcock volvió a dirigir seis películas mudas más, todas ellas contaron con cierta fama entre el público británico de la época, cosa que sirvió para que el director empezará a hacerse conocido en la industria. Pero estas películas, aún no acababan de ajustarse a la estética del director, en su mayoría eran dramas, que no le aportaban nada.

En el 29 llegó el sonido a Gran Bretaña, y la primera película en incorporar el avance tecnológico fue 'La muchacha de Londres', también conocida como 'Chantaje' (Blackmail), la que supuso la primera colaboración con el guionista Charles Bennett, con quien el director volvería a colaborar en algunas películas más en el futuro. El film se ajusta más al estilo del director, es un thriller en el que utiliza un concepto que le entusiasma, cómo a personajes honrados les sucede cosas terribles. Al ser un film que se rodó para estrenar mudo, pero al final se convirtió en sonoro, cuenta con multitud de escenas largas sin diálogo alguno, característica que puede definir a Hitchcock, que siempre prefiere la acción al dialogo.

Ya dentro del cine sonoro, el director realiza multitud de películas, que podemos llamar hitchconianas, pero sigue teniendo que doblegarse hacia la productora, y dirigir algunos films, que él mismo no hubiera elegido, comedias o dramas, que no le aportaban ninguna satisfacción, y los cuales dirigía sin ningún interés, ejemplos de estas producciones pueden ser 'Juno y el pavo real' (Juno and the paycock, 1930) o 'Ricos y extraños' (Rich and Strange, 1931), también está 'El número 17' (The Number 17, 1932), otro proyecto que no le ofrecía ningún interés dirigir, pero como tenía la obligación, lo hizo de tal forma para intentar ridiculizar la película, cosa que no le salió bien, ya que se rodó y montó demasiado deprisa, y el resultado final es un sinsentido.

A parte de estos films, y algunos más que no he nombrado, Hitchcock dirigió algunos muy buenos, como 'Asesinato' (Murder, 1930), donde en los créditos aparece su mujer, como guionista, y del que el director dirigió un remake en Alemania, titulado 'Mary'. Pero quizás las mejores películas de esta etapa, son las que colaboró con Charles Bennett, como 'El hombre que sabía demasiado' (The Man Who Knew Too Much, 1934), '39 escalones' (The 39 Steps, 1935) o 'Sabotaje' (Sabotage, 1936). En algunos de esto films, vuelve a utilizar al hombre corriente que le suceden cosas increíbles, algo que al director le asombraba. Otra producción digna de nombrar es 'Alarma en el expreso' (Lady Vanishes, 1938), un film lleno de intriga que está genialmente dirigido, la creciente locura que azota a la protagonista está genialmente retratada, ya que toda la audiencia intuye que algo raro ocurre en el tren donde se basa la historia.

'La posada de Jamaica' (Jamaica Inn, 1939) es el último proyecto fallido del director en su país de origen, quizás solo sea recordable por esto, y por la colaboración con el gran actor Charles Laughton, pero por nada más.

A principio de la década de los cuarenta, llega a Hollywood de la mano del productor David O. Selznick, quien andaba atareado con la producción de 'Lo que el viento se llevó', y le encargó a Hitchcock que dirigiera la adaptación de una novela de Daphne du Maurier, así nació la estupenda 'Rebeca' (Rebecca, 1940), que se alzó con dos Oscar, mejor película y fotografía, además de conseguir otras nueve nominaciones, y el director empezó trabajando con grandes actores de la industria, como eran Laurence Olivier o Joan Fontaine. Pero el productor Selznick, era muy protector con sus películas, cosa que cabreaba a Hitchcock, y por este motivo, tuvieron sus encuentros, ya que al director le gustaba tener la total responsabilidad en la toma de decisiones en sus películas. Por esto, el productor fue cediendo en los siguientes años, los derechos del director a diversos estudios.

Durante esta primera década, el director británico cosechó sus primeros grandes éxitos, a parte del ya nombrado. Dos de estos fueron las dos primeras colaboraciones con uno de sus actores fetiches, Cary Grant, a quien dirigiría en 'Sospecha' (Suspicion, 1941) y 'Encadenados' (Notorious, 1946), dos grandes películas donde pone de manifiesto todo su talento tras las cámaras. Además en 1948, también dirige a otros de sus actores fetiches, James Stewart, en 'La soga' (Rope), film del que hablé hace poco. Es conocido, la famosa admiración del director por las actrices rubias, en esta década encontró a su primera musa, Ingrid Bergman, a quien dirigió en la genial 'Recuerda' (Spellbound, 1945), 'Encadenados' y 'Atormentada' (Under Capricorn, 1949). Pero no todos fueron éxitos sonados, también hubo fracasos, con Joseph Cotten trabajó en dos ocasiones en esta década, en la magnífica 'La sombra de una duda' (Shadow of a Doubt, 1943) y en la infumable 'Atormentada'. Lo mismo pasó con Gregory Peck, con quien consiguió el gran triunfo de 'Recuerda', pero se hundió con 'El proceso Paradine' (The Paradine Case, 1947).

Hitchcock era bastante posesivo con sus actrices, ya que sentía que éstas le poseían, que eran de su propiedad, y esto le causó algunas depresiones en su carrera cuando las actrices lo abandonaban, esto fue lo que ocurrió con Ingrid Bergman, el director sintió que la actriz le abandonó por otro director, Roberto Rossellini. Lo mismo le pasó cuando en el futuro Grace Kelly se marchó para casarse con el príncipe Raniero de Mónaco.

La siguiente década, empezó con una producción británica, 'Pánico en la escena' (Stage Fright, 1950), una película discreta donde destaca la actuación de Marlene Dietrich. En la siguiente producción empezó una colaboración muy prolífica con Robert Burks, director de fotografía, empezando por 'Extraños en un tren' (Strangers on a train, 1951), film muy interesante, al igual que el religioso 'Yo confieso' (I Confess, 1952), protagonizada por el frustado Montgomery Clift. En 1954 Hitchcock completó dos de sus mejores películas, en mi opinión, en ambas aparece Grace Kelly, y en una James Stewart, hablo de 'La ventana indiscreta' (Rear Window) y 'Crimen perfecto' (Dial M for Murder), en ambas el director sabe crear una atmósfera llena de suspense capaz de atrapar a la audiencia, sin duda dos de sus grandes éxitos.

En el siguiente año empezó otra gran colaboración, esta vez con el compositor Bernard Herrmann, que fue quien compuso la mayoría de las bandas sonoras hasta mitad de la siguiente década. La primera de estas colaboraciones, fue la gran comedia negra, considerada como un film menor 'Pero... ¿quién mató a Harry?' (The Trouble with Harry, 1955), un film como mucho encanto y realmente divertido. La siguieron la siguiente colaboración con Cary Grant, 'Atrapa un ladrón' (To catch a Thief, 1955), un film del que no soy muy fan pero que posee una estupenda fotografía, también estuvo el remake de 'El hombre que sabía demasiado' (The Man Who Knew Too Much, 1956) protagonizado por James Stewart y la sosilla Doris Day, superando a la producción británica, en ese mismo año dirigió a Henry Fonda en 'Falso culpable' (The Wrong Man, 1956), otro film menor, pero muy interesante, que al igual que el anterior, pone otra vez de manifiesto el tema del hombre corriente que le ocurren cosas extraordinarias.

Alfred Hitchcock no pudo acabar mejor la década de los cincuenta, lo hizo con otras dos de sus mejores producciones, en 1958 se puso tras las cámaras para dirigir a James Stewart y Kim Novak, otra de sus rubias, en 'Vertigo' (Vertigo), un film redondo, que explora los miedos y obsesiones más profundas del protagonista de la historia. Esta fue la última colaboración con Stewart, ya que el director lo culpó del poco éxito de la película. Pero al año siguiente, realiza para mi opinión, su mejor película, 'Con la muerte en los talones' (North by Northwest, 1959), un film que lo tiene todo, dos grandes actores, Cary Grant y Eva Marie Saint, además de intriga, suspense, aventura, Hitchcock lleva el tema del hombre corriente a su máximo exponente para realizar una de sus obras maestras.

Tal como terminó la década de los cincuenta, empezó la de los sesenta, con grandes éxitos. En 1960 filmó la que se convertiría en su película más famosa, 'Psicosis' (Psycho), esta puede ser el mejor ejemplo para incluir otra de las características importantes en el cine de Hitchcock, las madres, siempre con una relación cercana con los protagonistas y en una posición dominante hacia él, tal como le sucedió al director con la suya tras la muerte de su padre. De este fantástico film, todos recordamos la soberbia actuación de Anthony Perkins, la genial música de Bernard Herrmann y la estupenda dirección del propio Alfred Hitchcock, sobre todo en la escena de la ducha, en la que se está minutos y minutos, sin diálogo alguno, solo es necesario la acción de los actores. En su siguiente film, 'Los pájaros' (Birds, 1963) adquirió a su nueva musa rubia, una desconocida llamada Tippi Hedren, con la que no tuvo buena relación, ya que el director estuvo especialmente protector con ella, incluso llegando a insinuarse hacia ella, y además tuvo un trato bestial en el rodaje de ese film, lanzándole aves reales a la cara. La pobre actriz llegó a estar semanas de baja por la enorme depresión que padeció.

'Marnie, la ladrona' (Marnie, 1964) fue su siguiente proyecto, film interesante sobre el trauma, que supuso la última colaboración con Tippi Hedren y con Bernard Herrmann, que tuvo sus diferencias con el director, y al ser ambos hombres de carácter, la cosa no acabó muy bien. En 1966 el director se unió a dos actores, que no parecen ajustarse mucho a los otros actores hitchcoconianos, Paul Newman y Julie Andrews, para filmar 'Cortina rasgada' (Torn Curtain), una película bastante entretenida y bien filmada sobre el espionaje en la Guerra Fría. Esta es la etapa más olvidable del director, su salud empezaba a empeorar, y sus películas no alcanzaban las expectativas. De sus últimas producciones, quizás se salve 'Frenesí' (Frenzy, 1972), su penúltima película, que debería haber sido su adiós, ya que es desgarradora. Hitchcock se moderniza más al dirigir esta película, mostrando desnudos y violaciones.

'La trama' (Family Polt, 1976) fue el último film de un hombre mayor y cansado, que tuvo una carrera formidable y digna de admiración. Un director que, injustamente, nunca obtuvo el Oscar por su labor, pero que 1968, obtuvo el Oscar honorífico, y en 1979 la American Film Institute, le premió por la labor de toda su vida. Y ese mismo año fue nombrado Sir por la reina. Y desde entonces, descansó hasta el 29 de abril de 1980, día en el que Sir Alfred Joseph Hitchcock falleció en su casa de Los Angeles, a la edad de 80 años, habiendo influido a multitud de personas durante toda su vida con su obra.

Tras todo esto, tenía pensado hacer un Top 5 sobre mis películas favoritas, pero viendo lo largo que me ha salido todo esto, mejor lo dejo para otra ocasión. Como podéis ver, no he nombrado todas sus películas, ni he hecho mención a la serie, me he centrado más, en sus películas más importantes o representativas, del que es mi director predilecto, y al que le dedico todas estas líneas en el aniversario de su nacimiento.