Off-Hollywood: 'El ídolo caído'.
- Sábado, 25 Febrero 2012 23:36
- Mr. Kaplan
- Categoría: Off Hollywood
-¿Puedo decirte un secreto?
-¡No!
Hace unos días, la compañera Bel Kendall ya nos hizo viajar a un país exótico, como la India, para traernos una obra, más bien una trilogía, para mí desconocida. En mi caso, de Hollywood viajo a Europa, en concreto a Reino Unido, para ver volver a ver un film de viejo conocido de esta sección, Carol Reed, del que ya pudimos disfrutar la maravillosa 'El tercer hombre'.
El matrimonio Baines (Ralph Richardson/Sonia Dresdel) trabajan en la embajada, donde parte de su labor consiste en cuidar de Phillipe, el hijo del embajador. El pequeño, tiene una gran relación con el Sr. Baines, y todo lo contrario con la Sra. Baines. Tras un pequeño desliz del niño, la Sra. Baines empieza a sospechar que su marido le está siendo infiel, por lo que se decide a tenderle una trampa para tratar de averiguarlo.
Sigo sin conocer, prácticamente, la filmografía de Carol Reed, ya que solo he visto las dos películas de las que he hablado en Clasicosis, pero espero ponerle remedio pronto a esto, porque sin duda es un director que me está empezando a interesar, por su tremenda eficacia al rodar sus películas, en las dos vistas por mí, es capaz de crear el ambiente adecuado para introducir al espectador completamente en el film. Al igual que con 'El tercer hombre', tanto el guión como la novela en la que está basado, son obra de Graham Greene, motivo por el que ambas películas poseen un gran tono de misterio y suspense.
Estamos ante un film de guión, o en este creo que recae la gran importancia del film, y por esto, los personajes y, a su vez, los actores son de una gran importancia. Ralph Richardson está bastante creíble, en el papel de hombre bueno, que está enamorado pero no de su mujer, e incluso, habiendo sido infiel a su mujer, intenta hacer las cosas por el buen camino. Sonia Dresdel, el todo lo contrario, también está genial, pero en un papel de malvada, imagen de mujer cruel, cuya presencia pone en alerta al espectador al momento. Bobby Henrey, es el actor que encarna al pequeño Phillipe, un actor con una cortísima carrera, y me parece normal, porque en esta película me ha sacado de quicio desde el minuto uno de la película, aunque esto no sea culpa de él, sino más bien de su personaje.
Durante la mayor parte del film, los vemos todo desde el punto de vista del más pequeño, solo podremos ver las situaciones, donde Phillipe esté presente, es algo que se va perdiendo conforme avanza la historia, y ya no hará falta la presencia del niño, aunque todo está centrado a cómo puede afectar todo lo ocurrido a él, y como no se puede observar que no entiende completamente la situación, es algo que aumenta la incertidumbre de la historia.
Una buena recomendación, creo, para salir del cine made in Hollywood, aunque no se aleja mucho las clases de películas que se pueden ver en el país norteamericano. Aunque la historia, puede hacerse algo más pesada al principio, se volverá mucho más interesante a la mitad del metraje.
