Clasicosis

Cine Clásico: 'La herencia del viento' Religión Vs Ciencia.

-Recuerde la sabiduría de Salomón en el libro de los Proverbios: "El que turbe su casa heredará el viento."

Ficha: La herencia del viento.

Hay películas que tan solo con conocer la premisa de la que parten, ya es motivo para hacer un visionado de tal cinta. Esto es por lo que decidí ver en su momento 'La herencia del viento' (Inherit the wind, 1960), y por lo que hoy os escribo sobre ella. Como se puede ver por el título, la premisa que nos ocupa se debe a una disputa tan antigua como el hombre, religión o ciencia. Yo nunca he sido muy religioso, siempre he confiado en la ciencia y por ello soy estudiante de varias disciplinas de esta, pero no estoy en contra de las creencias de cada uno, este asunto y muchos otros son tratados en este gran film.

La historia, basada en hechos reales, que también fueron llevados al teatro, cuenta como en un pequeño pueblo del estado de Tennesse se juzga a un profesor por enseñar en clase la teoría de la evolución de Charles Darwin. Por un absurda ley, el joven profesor es llevado a juicio, por parte de los demandantes, es decir, la mayoría del pueblo, está Mathew Harrison Brady (Fredric March) un conservacionista experto en las sagradas escrituras, para defender al acusado está el polémico Henry Drummond (Spencer Tracy). Así se presenta la lucha entre religión y ciencia, entre el creacionismo y el darwinismo.

Además de a Katharine Hepburn, el nombre de Spencer Tracy, siempre lo asocio al nombre del productor y director Stanley Kramer, quien se ocupo de este film, ya que el actor aparece en varias de las películas más famosas del director. Kramer consigue crear un ambiente totalmente perturbador, desde mi punto de vista, crea un pueblo de fanáticos religiosos que no son capaces de aceptar otra opinión que no sea la que ellos tienen, es decir, seguir estrictamente las palabras que vienen escritas en La Biblia. Además la cinta cuenta con un guión genial, adaptado por Harold Jacob Smith y Ned Young, quienes consiguieron una nominación a los premios Oscar, que además de hablarnos del fanatismo religioso, del creacionismo y darwinismo, nos hace ver los estragos que el tiempo puede hacer en una relación, como los pensamientos de cada uno puede hacer cambiar de opinión a alguien con quien compartías tu vida, esto es algo triste, pero que en la realidad lo podemos vivir.

La película se sustenta por el duelo interpretativo de los dos abogados. Por un lado está el magnífico Spencer Tracy, quien interpreta al abogado defensor, un hombre que ocupa el trabajo que nadie quería, que solo busca que haya libertad de pensamiento y de expresión en el mundo, siendo un hombre muy listo buscará que esto se consiga sea como sea. Por el otro bando está Fredic March, un actor camaleónico, cuando veía el film tardé en darme cuenta de que era él quien se metía en la piel del abogado ultraconservador. El actor ganó el Oso de Plata al mejor actor en el Festival de Berlín, y no es para menos, está formidable, su personaje es un hombre de carácter, que hará lo que sea necesario para que la voluntad de Dios, o más bien la suya, se lleve a cabo. A quien me sorprendió ver en el film, ya que no estamos en un musical, fue a Gene Kelly, quien interpreta a un ávido periodista sin escrúpulos, es su personaje quien pone gotitas de humor al film.

Cuando era un adolescente, no soportaba los dramas judiciales, pero ahora, siempre que estén bien realizados, me encantan, y este lo está. Es un recomendación absoluta, en el film encontraran reflexiones sobre un tema muy interesante, además de buenas interpretaciones de dos titánicos actores y una esplendida fotografía, así que, ¿qué más quieren?.