Clasicosis

Remake: 'El fantasma de la Opera'.

-Christine serás una cantante famosa. Yo te ayudaré.

Ficha: El fantasma de la Ópera (1925).

Ficha: El fantasma de la Ópera (1943).

Ficha: El fantasma de la Ópera (1962).

Celebrándose hoy Halloween en casi todo el mundo, ya que la fiesta se va extendiendo por todo el planeta, en el blog teníamos que dedicarle unas líneas al cine de terror en tal día como hoy. He elegido 'El fantasma de la Ópera' (The Phantom of the Opera) por dos razones, la primera porque fue una petición que me hicieron y la segunda razón es que, al tener tantas versiones, he podido elegir tres de estas, de tres etapas diferentes del cine de terror clásico, ya que el año pasado escribí una serie de post sobre la evolución del cine de terror, desde sus inicios hasta la actualidad.

La historia que se cuentan en las películas es sobradamente famosa, solo hay que ver la cantidad de versiones que se han realizado desde la creación del cine. En la Ópera de Paris un antiguo artista que actuaba en esta, sufre un accidente a consecuencia de una traición, este se refugia en la misma Ópera, donde vagará y estará atento a todas las actuaciones. Así se enamora de Christine, una joven cantante, a la que tomará como aprendiz para intentar convertirla en una estrella.

La primera versión se produjo en 1925 y fue dirigida por Rupert Julian, quien se consagró tanto como director como de actor, pero con su mayoría de producciones en la etapa muda del cine. Lo más destacable de esta versión es Lon Chaney, uno de los actores más famosos del género en estas fechas, su interpretación es magistral pero sobre todo su caracterización, ya que era el propio actor quien se maquillaba. El film es muy característico del cine de terror que se producía en esa época, un proyecto entretenido, bien realizado que, en el estilo, se asemeja al expresionismo alemán del cual nace el género de terror, así que el juego de luces y sombras es importante en el film.

La segunda versión fue producida por la Universal en 1943. El cine de esta productora se caracterizó por adaptar los grandes clásicos de la literatura, ya que hicieron grandes versiones de Drácula o Frankenstein. En esta ocasión es Arthur Lubin, un desconocido para mí, quien se sienta en la silla del director. Y una vez más es el protagonista quien más destaca, es decir, Claude Rains, quien interpreta al fantasma, conocido como Erique Claudin. Esta versión de la Universal, no solo se centra en narrar la historia en la Ópera, como la anterior, también nos explica el origen del fantasma, como un músico, en concreto un violinista, cree ser traicionado y por culpa de la ira, sufre un accidente que le deforma la cara, así para huir de la justicia y escapar de la opinión pública decide esconderse en el único lugar que conoce. Este film llega casi al final de la etapa de la Universal en el género de terror, por ello, el resultado no es el mejor posible, aunque tiene una primera parte verdaderamente buena.

La última versión de la que voy a hablar en este artículo, fue producida en 1962 en Reino Unido, esto debe ser suficiente para deducir cual fue la productora que la llevo a cabo, Hammer Films. Uno de los nombres propios en el género, que produjo grandes títulos y le dio una vuelta de tuerca al cine de terror, modernizándolo y cambiando completamente el estilo, volviendo las películas más atractivas visualmente. La película fue dirigida por uno de los nombres más grandes de la productora, Terence Fisher, quien dirigió grandes títulos de la productora británica. Visualmente el film es genial, es el gran atractivo, desde mi punto de vista, pero el resto no es gran cosa, la historia se repite cambiando pequeños detalles.

Es difícil elegir una de las versiones, ya que cada una tiene algo que la hace atractiva, pero si tuviera que quedarme con una, creo que en mi caso sería la primera versión, ya que soy gran amante de ese estilo, muy parecido al expresionismo con grandes juegos de luces, además contar con Lon Chaney es un gran aliciente.