Clasicosis

Remake: Valor de ley.

- No sé cómo puede jugar a las cartas, beber whisky y pensar en su trabajo. ¡Todo al mismo tiempo!

Ficha: Valor de ley (1969).

Ficha: Valor de ley (2010).

Uno de los remakes que más han dado la campanada últimamente frente al western que le dio su único Oscar a John Wayne. Esa es la batalla que tenemos hoy. Tomando la novela de Charles Portis como base, se nos presentan dos films con una misma trama pero dos tratamientos completamente distintos.

"Valor de ley" (True grit, 1969) nace cuando el western clásico ya está en extinción y el spaghetti western disfrutaba de sus años de gloria. Aun así supo atraer al público introduciendo una premisa novedosa. Pocas veces hemos visto a una niña tratando de tú a tú a los típico hombres duros del Oeste. El peculiar personaje de Wayne dio para una secuela, "El rifle y la Biblia" (Rooster Cogburn), donde al actor le acompaña en esta ocasión Katharine Hepburn. Los hermanos Coen le dejaron claro a Jeff Bridges que olvidase la cinta de Henry Hathaway, ellos querían volver a la novela de Portis. He ahí donde radica el cambio de tono.

Ambas historias tienen el mismo desarrollo. Mattie Ross (Kim Darby/Haille Steinfeld) ha perdido a su padre a manos de Tom Chaney (Jeff Corey/Josh Brolin). Para conseguir que se haga justicia pedirá ayuda a un marshall medio ciego y borracho, Rooster Cogburn (John Wayne/Jeff Bridges). Les acabará acompañando el texano La Boeuf (Glen Campbell/Matt Damon), quien también quiere a Chaney para cobrar una recompensa.

En 1968, el director Henry Hathaway, con más de tres décadas de experiencia, se puso tras la cámara en este proyecto. Su film es un buen western que tiende hacia la aventura con toques de comedia. La trama avanza constanteme presentándonos a una serie de personajes peculiares que dinamizan la película. El Oscar a Wayne siempre se consideró un tributo a su carrera, ciertamente, en esta película, aunque su actuación no es mala, desde luego no es tan destacable como otras.

En 2010, los hermanos Coen presentaron su versión de la historia. Un film mucho más oscuro y dramático que deja hueco para el personal y, a veces, oculto humor de los hermanos. Sus personajes dejan de ser tan tópicos, están muy bien escritos e interpretados. Esta versión ahonda más en la América real, esa con la que se da de bruces Mattie al seguir el utópico sueño de hacer justicia.

Aunque ambos films sigan una misma línea, los personajes hacen que parezcan películas distintas. La Mattie Ross de Kim Darby es espabilada pero rozando el ser resabiada y demasiado obstinada e insistente. Sin embargo, Haille Steinfeld dota al personaje de una personalidad mucho más real, madura y empática. Una niña más callada pero igual de inteligente (o más) y obstinada que su predecesora. Algo parecido ocurre en el caso del protagonista. El interpretado por Wayne es uno más de los que poblaron el género, un hombre que a pesar de estar en unas condiciones deplorables sabemos que debajo se encuentra alguien noble. El personaje de Jeff Bridges es mucho más rico en matices, su calidad como actor es superior a la de Wayne y el proyecto es más ambicioso.

Ethan y Joel Coen quisieron hacer una cinta que perdurase y ciertamente lo consiguieron. En los diferentes finales del film ve claramente las intenciones de cada película. La primera se cierra como cualquier otra, sin nada que nos quede en el recuerdo. En la segunda versión se cierra con mucho más mimo hacia estos personajes con los que llevamos dos horas conviviendo.

Al no haber leído el libro no podría decir qué versión se ajusta más, si la edulcorada o algo más descafeinada primera versión o la cruda y oscura segunda revisión. Aun así, de pronunciarme, como habréis sospechado, lo haré a favor de la de los hermanos Coen. Será que el western agotó la fórmula de tanto usarla y con talento y una visión refrescante se puede conseguir que el espectador vuelva a disfrutar de estos áridos paisajes.