Clasicosis

Remake: 'El hombre que sabía demasiado'

- ¿Qué ocurre oficial? 
- Tendrá que sacar a su familia de aquí. 
- No estoy casado... 
- Pues mejor para usted.

Ficha: El hombre que sabía demasiado (1934).

Ficha: El hombre que sabía demasiado (1956).

 

Pocas veces creo que se puede ver un caso como el que hoy nos ocupa, en el que un director realice un remake, de una de sus cintas ya realizadas. Se me viene a la mente un ejemplo más actual, el de Michael Haneke, quien realizó dos versiones de 'Funny Games', la primera versión en 1997 y la segunda en 2007, así realizó su historia en dos países diferentes, en Austria y en Estados Unidos.

Pero esto es algo que ya había hecho Alfred Hitchcock 50 años atrás, cuando en 1956 realizaba una versión estadounidense de uno de sus mayores éxitos británicos, está película es, 'El hombre que sabía demasiado' (The Man Who Knew Too Much, 1934). Así se enfrenta dos formas de realizar un mismo film, así que veremos cuál de las dos versiones salió mejor favorecida.

Durante unas vacaciones familiares, un hombre es asesinado. La víctima, quien resulta ser un espía británico, en sus últimos suspiros antes de morir le cuenta al padre de la familia que tiene unos documentos escondidos que no pueden acabar en malas manos. La organización criminal a la cual estaba siguiendo el espía, y que pretende matar a un político británico, cuando se entera de que esta familia posee información relevante, secuestran a la hija en la primera versión, y al hijo en la segunda versión.

Había un lugar en el mundo al que Hitchcock le gustaba volver cuando podía, este era Sant Moritz en Suiza, y siempre quiso realizar un film que estuviese ambientado en tal lugar. Así nació la primera versión de esta película, cuyo inicio está situado en una estación de esquí en Sant Moritz. Para el remake, sin embargo, prefirió un lugar más cálido, y el inicio se sitúa en Marrakech. Pero aunque ambas películas tengan comienzos en lugares tan dispares, ocurre lo mismo en ambas, aunque con pequeñas diferencias.

Pese a que ya tenía casi dos docenas de películas a sus espaldas, y su nombre era enormemente conocido, la primera versión de este film, fue un gran punto de inflexión la carrera del director, ya que se desvinculó de la productora con la que había trabajado hasta ahora, para ir a la Gaumont British donde su amigo Michael Balcon le había ofrecido un contrato, y no le defraudó ofreciendo una de sus mejores películas en la etapa británica. Más tarde, cuando llegó a Hollywood, desde sus inicios en el nuevo continente siempre quiso volver a adaptar este film y rehacerlo de nuevo.

Estamos ante dos grandes películas, en las que el suspense y el peligro reinan de inicio a fin. Esto es algo realmente importante en las películas, cómo aumenta este sentimiento de peligrosidad conforme avanza la historia, ya que todo empieza en un ambiente de relax, debido a que las familias están de vacaciones. Así todo, esta tensión que surge después de un asesinato aumenta y aumenta sin parar, hasta llegar a la gran  escena del concierto, donde vemos un ejercicio de suspense y del uso del tiempo brillante. Ya en la primera versión esta escena impresiona, pero quedó totalmente perfeccionada en la versión posterior. Una escena larga, cerca de doce minutos, donde apenas hay diálogos, pero la música y las acciones de los personajes nos guían. Pero esta escena no sería nada sin la explicación anterior del villano sobre lo que tiene que ocurrir y en el momento que tiene que ocurrir, así el espectador está esperando el momento y viendo como se acerca, como digo todo un ejercicio de tensión para el espectador.

En la versión de 1934 la pareja protagonista está interpretada por Leslie Banks y Edna Best, que ambos realizan una buena interpretación. Pero nada tienen que hacer si se les compara con James Stewart y Doris Day. Stewart siempre es un seguro para cualquier película, es capaz de aumentar el dramatismo de cualquier escena, cosa que ayuda en sobremanera al film. No soy muy fan de su acompañante femenino, pero su trabajo en esta cinta no me disgusta. En un aspecto que veo más flojo a la segunda versión que a la primera, es el villano. Peter Lorre tiene una carisma impresionante, venía de realizar 'M, el vampiro de Düsseldorf', y nos regala una gran interpretación y otro villano para el recuerdo.

Si tuviera que elegir una de las dos versiones, creo que me quedo con la segunda versión, pienso que el director tenía mayores recursos para realizar lo que él verdaderamente quería hacer, además contar una vez más con la fotografía de Robert Burks y la banda sonora de Bernard Herrmann ayuda bastante. Pero la verdad es que ambas películas merecen la pena ser vistas porque se disfrutan mucho. Una vez más os dejo en la última foto, el cameo del director, esta vez no se le ve la cara, pero podemos verle la calva.