Clasicosis

Cine Clásico: 25 años sin Bette Davis, los ojos del Hollywood clásico.

"Yo soy la dama más condenadamente amable que jamás ha existido."

El 6 de octubre de 1989 perdíamos a una de las actrices más importantes de la historia. Hoy es el 25 aniversario de esa fecha así que parafraseando a su personaje en "Eva al desnudo": "Abróchense sus cinturones, va a ser una entrada movida". Vamos a echarle valor y concentrar una carrera con más de 120 títulos en tan sólo unos 15 destacados. Este escueto recorrido lo haremos de forma cronológica para apreciar las distintas fases por las que su carrera pasó.

Bette Davis tiene más que ganado el título de la mirada más icónica del Hollywood clásico pero sus mériros van mucho más allá. Cuando en 1934 no fue nominada al Oscar por el papel que la catapultó, "Cautivo del deseo", hubo tal revuelo que se cambió la forma de votación. Se sospechaba que las presiones del magnate Jack Warner impidieron su nominación u obstaculizaron el recuento de votos. Entonces se buscó un ente independiente que hiciera el recuento, PriceWaterhouse se convirtió en el encargado y lo sigue siendo a día de hoy.

También fue una mujer pionera y batió records en varios campos de su profesión. Se convirtió en la primera mujer en presidir la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas aunque su difícil carácter hizo que tuviera que renunciar y fue sustituída por Walter Wanger, quien con otro talante, llevó a cabo los cambios que ella sugirió.

Estuvo muy comprometida durante la II Guerra Mundial y uno de los logros de los que más orgullosa estuvo fue ser parte de los que fundaron la "Hollywood Canteen" para animar a los militares. En 1980 acabaría recibiendo la Medalla al Servicio Civil del Ejército.

Ya en la década de los 60 se convirtió en la primera intérprete en alcanzar 10 nominaciones a los Oscars y en 1977 fue la primera mujer en ser homenajeada por el AFI (American Film Institute) por toda su carrera. Ahora el turno de honrarla es nuestro, y para ello hemos escogido sus 15 películas más memorables o que mejor definen su carrera.

- Cautivo del deseo (Of human bondage, 1934)

Nominada por aclamación popular pero borrada en los archivos de la Academia, este es el primer gran papel de Davis. El director John Cromwell declaró que dejó a la actriz que hiciese caso a sus instintos y la jugada le salió perfecta. Bette Davis se confirmaba como toda una estrella con una típica femme fatale de las cintas pre-code. Al año siguiente ganó su primer Oscar por "Peligrosa" (Dangerous, 1935) en un claro ejemplo de cómo Hollywood salva a veces sus deudas premiando actuaciones nada memorables.

- Kid Galahad (id, 1937)

Ganó la Copa Volpi en el Festival de Venecia por su actuación en este film y en "La mujer marcada" donde interpreta a una prostituta en un film noir inspirado en el gangster Lucky Luciano. Aunque muchos de sus grandes personajes de su carrera se caracterizaban por su dureza y maldad, en esta ocasión Bette Davis interpreta a una mujer encantadora pero que sabe cómo vivir en un mundo lleno de peligros, ya que ella es la compensa la balanza del bien y del mal en la vida del problemático mánager de boxeo interpretado magistralmente por Edward G. Robinson.

- Jezabel (Jezebel, 1938)

Los tres trabajos con William Wyler la consagraron como una de las mejores actrices de su generación. Para la propia actriz, el rodaje de este film lo recordaba como "el momento de mi vida de mayor felicidad" . Director y actriz comenzaron una relación y ella más tarde le definiría como "el amor de mi vida". Y además de todo esto obtuvo su segundo y último Oscar. "Jezabel" es sin duda uno de los picos de su carrera.

- La solterona (The old maid, 1939)

Es quizás uno de los dramas más humanos de su carrera. Comparte protagonismo con otra magnífica actriz, Miriam Hopkins, y ambas nos regalan un estupendo melodrama. Por fin nos ponemos del lado de Davis, sufrimos con ella y nos roba el corazón.

- La vida privada de Elizabeth y Essex (The Private Lives of Elizabeth and Essex, 1939)

De las poquísimas veces que la vemos en color y menos aún vestida de época. En este film interpretará a la Reina de Inglaterra, una mujer ya mayor y su romance con el Conde de Essex. Acompañada por una de las parejas más icónicas,  Errol Flynn y Olivia de Havilland, Bette Davis se arriesga físicamente rapándose por la zona de la frente y afeándose. Durante este rodaje conoció a Charles Laughton, quien le dio uno de los consejos que más aplicaría: "Nunca tengas miedo de atreverte a salirte de ti misma. Es la única manera de crecer en tu profesión".

- La carta (The letter, 1940)

De nuevo con Wyler, tras "Cautivo del deseo" y "Jezabel", Bette Davis vuelve a abordar a una mujer compleja y fría. La censura cambió el devenir de su personaje hacia el final del film pero la actuación de la actriz no tiene ni una pega. Hay mil matices en cada escena que van desvelando poco a poco frente a quien estamos. Lograron siete nominaciones al Oscar pero no se llevaron ninguno.

- La loba (The Little Foxes, 1941)

Tercera y última colaboración con William Wyler. Esta obra había sido interpretada en Broadway por Tallulah Bankhead y Davis quería seguir su estela. Wyler quería darle otro aire al personaje y por este desencuentro no volvieron a trabajar juntos. En este melodrama representa a la ambición y la codicia más despiadada. Ahora el golpe es más fuerte, nueve nominaciones y ningún Oscar.

- La extraña pasajera (Now, voyager, 1942)

Curiosamente, pasamos de madre opresiva a hija oprimida. Este título sea quizás el más sensible y bello de su filmografía. Aquí Davis es una hija que vive tremendamente atada por su madre, tanto que ha acabado algo trastornada. Con la ayuda de un terapeuta decidirá poner su vida en orden. Ver cómo a esta mujer no paran de aparecerle obstáculos y cómo los afronta fue el mayor taquillazo en la carrera de la actriz. Desde entonces muchas queremos a ese hombre que enciende pitillos por partida doble.

- El hombre que vino a cenar (The man who came to dinner, 1942)

Pero basta ya de dramas y noirs. 1942 fue un año atípico para Bette Davis, la actriz se prodigó poco en la comedia pero al menos una de esas excepciones la incluimos aquí. Davis tenía una carcajada de lo más contagiosa y un tono sarcástico al que le podía haber sacado más provecho si le hubiesen dejado. En esta comedia frenética ella está muy acertada, una pena que esté acompañada por Monty Wooley con un personaje de lo más cargante.

- Eva al desnudo (All about Eve, 1950)

Margo Channing es historia del cine. La que posiblemente sea la mejor película de su carrera es una completa paradoja. Bette Davis siempre tuvo fama de complicada a la hora de trabajar, sin embargo, en el film donde se destripa al gremio de actores el rodaje fue como la seda. Davis se enamoró de su tercer marido, el actor Gary Merrill, congenió a la perfección con su compañera Anne Baxter y consideró el guion de Mankiewicz como el mejor que había leído nunca. Se debieron alinear las estrellas (y no sólo las de cine) y una de las obras cumbres del cine se llevó a cabo sin sobresaltos.

- Banquete de bodas (The catered affair, 1956)

La década de los 50 fue dura para la actriz tanto a nivel personal como profesional. Tuvo que ser operada de la mandíbula, tuvo que internar a una de sus hijas en un centro especializado y tras no estar vinculada a un estudio y poder elegir sus proyectos no tuvo suerte. Sin embargo, esta cinta se convierte en excepción. Una obra pequeña y muy modesta que con su naturalidad y verdad consigue acabar en la memoria del espectador con mucho cariño.

- Un gángster para un milagro (Pocketful of Miracles, 1961)

Pocas veces nos ha hecho Bette Davis creer que el mundo es un lugar maravilloso en el que vivir. Si alguna vez se ha acercado a este postulado es en este film y gracias a que el siempre utópico y soñador Frank Capra está en la dirección. A modo testigo, Capra realiza su última película y con ella revive la carrera de la actriz.

- ¿Qué fue de Baby Jane? (What Ever Happened to Baby Jane?, 1962)

Pocas veces dos actrices maduras tienen la oportunidad de lucirse en un film que además sea un éxito. Joan Crawford y Bette Davis tuvieron ese lujo con este arriesgadísimo drama psicológico. Crawford es la contención y Davis el exceso pero ambas están fabulosas. Lo que pasó detrás de las cámaras daría para varias películas. Su enemistad es tan conocida como su talento. Los pequeños ataques y venganzas son la sal que alegra la vida a los cinéfilos crónicos como la que aquí escribe.

- Su propia víctima (Dead ringer, 1964)

Tras interpretar a la despiadada e inestable Baby Jane, se le abrieron las puertas a un nuevo perfil de personaje. Si destacamos por algo esta película dirigida por Paul Henreid (el mismo que encendía a Davis cigarrillos para dos en "La extraña pasajera") es porque la actriz puede lucirse por partida doble. Interpretará a dos gemelas, una en una posición acomodada y otra con serios problemas económicos.

- Canción de cuna para un cadáver (Hush...Hush, Sweet Charlotte, 1964)

Esta película tenía la misión de convertirse en la siguiente "¿Qué fue de Baby Jane?". Mismo director y mismas actrices, hasta que Crawford se cayó del proyecto y entró una de las grandes amigas de Davis, Olivia de Havilland, la cual llena la pantalla con una presencia fortísima en esta cinta. Ambas, acompañadas por otra soberbia actriz como Agnes Moorehead, consiguen un drama sureño asfixiante y magnético.

A partir de aquí la actriz puede tener algún título destacado como "Muerte en el Nilo" (Death on the Nile, 1978) pero ya no le corresponden a este blog centrado en el cine clásico. Lo que sí hay que recordar que Bette Davis trabajó hasta el final porque como ella misma decía "no me voy a retirar mientras tenga piernas y mi caja de maquillaje" y "trabajo para mantenerme viva". Davis viajó al Festival de San Sebastián para recoger el Premio Donostia pero su cáncer había reaparecido y súbitamente su salud se debilitó. Sin fuerzas para viajar de vuelta a Estados Unidos, Bette Davis murió en Francia.

Los ojos más grandes y expresivos del cine se cerraron para siempre hace 25 años pero gracias a que su talento se esparció durante décadas tenemos material para disfutar de ella siempre que queramos. No puedo dejar de pensar que de palabra todos admiramos a Bette Davis, sin embargo poca gente llega a profundizar en su carrera. Sinceramente, espero que con estas recomendaciones más de uno decida darle una oportunidad a títulos más desconocidos de esta descomunal actriz.