Clasicosis

Gene Tierney, una carrera truncada.

Hoy cumpliría 92 años la que Darryl F. Zanuck describiría como "incuestionablemente, la mujer más bella de la historia del cine". Gene Tierney despuntó durante la década de los 40 creando una carrera de lo más interesante.  Desafortunadamente, su vida privada le impidió continuarla debido a sus continuos problemas psiquiátricos.

Como bien decía Zanuck, la belleza de la actriz es un hecho incuestionable. Afortunadamente ofreció algo más al cine. Su rostro podía tornar de la candidez a la frialdad pasando por un punto enigmático y muy atractivo en pantalla. Tenía la capacidad de interpretar a una mujer fría, calculadora o ingenua y crédula, una actriz de pocos aspavientos que no tiende a la sobreactuación. Esta habilidad le ayudó a no encasillarse en un género y a saltar constantemente de uno a otro. De haber continuado con su carrera seguramente nos habría deleitado con muchos personajes interesantes y buenas actuaciones.

Gene Eliza Tierney (1920-1991) nació en Nueva York en el seno de una familia adinerada, algo atípico entre las estrellas de la época. Tras un breve paso por Broadway donde coincidió con Henry Fonda, entre otros, fichó por 20th Century Fox y dio su salto a Hollywood. Desde sus primeros títulos su rol es de coprotagonista. Sus primeros films fueron "La venganza de Frank James" (The return of Frank James, 1940) de Fritz Lang, "El embrujo de Shanghai" (The Shanghai Gesture, 1941) con Joseph Von Sternberg o "La ruta del tabaco" (Tobacco Road, 1941) de John Ford, todos directores de primera fila.

En el film de John Cromwell "El hijo de la furia" (Son of fury; the story of Benjamin Blake, 1942) coincidió con quien sería una de sus parejas en pantalla más recurrentes, Tyrone Power. Un film donde su personaje da un toque atractivo interpretando a una exótica indígena de una paradisíaca isla. Se podría considerar su primer gran film a "El diablo dijo no" (Heaven can wait, 1943). Esta comedia de Ernst Lubitsch estuvo nominada al Oscar a mejor película.

Su gran éxito llegaría en 1944 con la obra maestra de Otto Preminger: "Laura". Esta enigmática mujer la catapultaría a la fama. Una film sencillo pero tremendamente adictivo, una de las obras cumbres del cine negro. Con Dana Andrwes ya había coincidido en "La ruta del tabaco" pero tras este bombazo volverían a encontrarse en dos títulos más: "El telón de acero" (The iron curtain, 1948) de William A. Wellman y "Al borde del peligro" (Where the sidewalk end, 1950) de nuevo con Otto Preminger. De hecho con Preminger firmó un tercer film noir, "Vorágine" (Whirlpool, 1949). Cuando ya estaba apartada de Hollywood, Preminger la volvió a llamar para participar en "Tempestad sobre Washington" (Advise and consent, 1962).

Su única nominación al Oscar llegó en 1945 con un personaje femenino extremo e impactante. En "Que el cielo la juzgue" (Leave her to heaven, 1945), Tierney interpreta a un mujer comida por los celos y de lo más despiadada y enfermiza que se recuerda en el cine clásico. John M. Stahl sacó su mejor actuación y su imagen en el lago con gafas de sol ha pasado a la posteridad. Al año siguiente volvió a destacar en la cinta coral "El filo de la navaja" (Razor's Edge, 1946). Su personaje en esta ocasión tendrá que decidir entre el amor hacia Tyrone Power, hombre cambiado tras el horror de la guerra, o mantener el nivel de vida acomodada en el que ha crecido.

Tras estos éxitos encadenó dos films seguidos con el entonces debutante Joseph L. Mankiewicz, uno de los mejores directores de la historia. En el drama "El castillo de Dragonwick" coincidió de nuevo con Walter Huston y Vincent Price. La segunda, "El fantasma y la señora Muir" (The gosht and Miss Muir, 1947) es mi favorita de su filmografía. Una fantástica fábula sobre el amor con toques de comedia y hasta algo de intriga. Un film con una ternura inusitada.

En los primero años de los 50 siguió trabajando en varios títulos por año. Comenzó la década con Jules Dassin en "Noche en la ciudad" (Night and the city, 1950) otro título de cine negro con un estupendo Richard Widmark. Cambió de género volviendo a la comedia con Mitchell Leisen en "Casado y con dos suegras" o con el cómico Danny Kaye en el musical "En la Costa Azul". Pasó por el western en "Martín el gaucho" de Jacques Tourneur y por el drama aventurero "No me abandones" de Delmer Daves. Hasta se unió a Michael Curtiz en su film histórico "Sinuhé el egipcio" (The egyptian, 1954) en un personaje más secundario de lo que acostumbraba.

Tras el rodaje de "La mano izquierda de Dios" (The left hand of God, 1955) Humphrey Bogart reportó al estudio el delicado estado mental de Tierney. A partir de ahí fue internada en un centro psiquiátrico para recuperarse de su depresión y su carrera se detuvo.

Un dramático encuentro, de lo más fortuito, marcaría la vida de Gene Tierney para siempre. Se casó con el diseñador de Hollywood Oleg Cassini a los 20 años. Un día en una fiesta se le acercó una admiradora, una marine, para decirle que se habían conocido anteriormente. En ese momento estaba en cuarentena pero se había escapado para verla y mostrarle su admiración. Así fue como Tierney contrajo la rubeola que causó que su primera hija naciese sordo-ciega y con un severo déficil cognitivo. Con cuatro años tuvo que internar a la niña. Esto y su inestable matrimonio fueron los principales causantes de las depresiones que Tierney arrastraría a lo largo de su vida. A pesar de tener otra hija el matrimonio acabaría divorciándose en 1952. Con un matrimonio roto, ella empezó a tener aventuras con compañeros de profesión como Jack Kennedy, Tyrone Power, Spencer Tracy o Clark Gable.

En 1955 su hermano la internó en un centro donde le sometieron a varios electroshocks. Estuvo recluida cuatro años y al salir conoció al magnate del petróleo Howard Lee quien le dio estabilidad hasta enviudar. No volvió a retomar su carrera aunque participó en alguna película o proyecto para televisión. Finalmente murió en 1991, a los 70 años de edad.