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Off-Hollywood: 'Los siete samuráis'.

- El peligro siempre ataca cuando todo parece tranquilo.

Ficha: Los siete samuráis.

 

 

Hoy es un día especial para el cine nipón, bueno para el cine en general porque una de las obras más grandes de la historia cumple 60 años, la cinta cumbre del grandísimo Akira Kurosawa, 'Los siete samuráis' (Shichinin no samurai, 1954). Quizás sea injusto decir que es la obra cumbre del director japonés, ya que con una filmografía como la suya es difícil elegir una como mejor película, pero sin duda esta debería estar entre las mejores.


Una aldea de agricultores cansados de sufrir saqueos por un grupo de bandidos, deciden ir a la ciudad más cercana en la búsqueda de algunos samuráis que quieran aceptar el trabajo de proteger la aldea, pero todo ello sin un sueldo, tan solo con la promesa de tres comidas al día. Aunque al principio todos parecen reticentes para aceptar el trabajo, un viejo maestro samurái dará el primer paso y además convencerá a otros seis para que se unan a él y a un viaje que puede que solo sea de ida.

La magnífica cinta de Kurosawa se divide claramente en dos grandes partes. En la primera de ella además de hacernos ver el problema que sufren los aldeanos, se centra en la búsqueda de protección, es decir, en la contratación de los samuráis. Así esta primera parte es utilizada como una presentación de los personajes, además de ver a los principales campesinos que tendrán importancia en la historia, se pueden conocer perfectamente a los siete samuráis, los cuales tendrán una personalidad bien definidas, ya que el director tuvo especialmente cuidado en los detalles, no solo los detalles técnicos, también en cada detalles sobre cualquier personaje, eso es algo de lo que podréis leer más en las curiosidades que aparecen en la ficha de la película.

La segunda mitad de la película es la que se concentra de la estancia de los siete samuráis en la aldea. En un principio se encargan del entrenamiento de los aldeanos y luego de la defensa del pueblo. En esta mitad de la película se demuestra claramente la maestría en la dirección de Kurosawa, donde es capaz de filmar grandes escenas de acción de una forma diferente a la que solía filmar en Japón, ya que se podría considerar estas escenas más americanas. Así, el film llega a si cima en una espectacular escena final, la última batalla bajo la lluvia que contiene algunas de las tomas espectaculares de la película, nada que envidiar al cine de acción actual. Algo de lo más interesante de esta segunda parte del film, es la relación que se crea entre los samuráis y los campesinos, ya que son dos niveles sociales muy diferentes que raramente se mezclan, por ello la estancia de los guerreros en el pueblo hará que el ambiente en el lugar cambie.

El director nipón contó con sus dos actores fetiches para realizar el film, Takashi Shimura y Toshirô Mifune. Dos de los actores referentes dentro de la industria de cine japonés, el primero interpreta al veterano maestro samurái, quien comanda al resto en la defensa de la aldea, es un hombre tranquilo y seguro de sus habilidades. El segundo es un hombre muy impulsivo, un charlatán que parece algo loco, aunque en el fondo tiene claro de donde proviene, todo un luchador.

Aún con su larga duración, rondando las tres horas y media, la película no se hace pesada en ningún momento, un gran clásico del cine internacional que todo el mundo debería ver, ya que es una de esas obras que ha servido de inspiración para muchos directores de distintas generaciones.