Notice: Trying to get property of non-object in /home/clasicos/www/components/com_content/router.php on line 49
Clasicosis - Clasicosis

Clasicosis


Notice: Trying to get property of non-object in /home/clasicos/www/components/com_content/router.php on line 49
Artículos

Cine Clásico: "Cómo robar un millón y..." disfrutar en el intento.

- Ahí hay un baño, quítate la ropa.

- ¿Estamos planeando el mismo delito?

Ficha: Cómo robar un millón y...

William Wyler posee una filmografía sólida y envidiable. Se movió como pez en el auga tanto en comedia como en drama, melodrama, western o cine policial. La mayoría de sus films tienen un poso que perdura y les diferencia del resto. Ya sea esa temática transgresora de "La calumnia", ese giro hacia el drama desgarrador de "Brigada 21" o la inusual comedia romántica  "Vacaciones en Roma".

"Cómo robar un millón y..." (How to steal a million, 1966) se puede considerar su último film clásico aunque ya respira mucha modernidad. Con esta película se cierra la colaboración entre Wyler y Audrey Hepburn. Una relación más que fructífera para la actriz ya que fue quien le ofreció su primer papel (por el que ganaría su único Oscar) y uno de los personajes más interesantes de su carrera. En esta cinta, además, descubrimos el gran talento de Peter O'Toole para la comedia y la gran química que la pareja desprende.

Nicole (Audrey Hepburn) es hija de uno de los mayores falsificadores de obras de arte, las cuales camufla como si fuese de su propia colección. En plena noche Nicole conocerá a Simon Demott (Peter O'Toole) intentando robar un cuadro en su casa. La aristócrata Nicole se verá forzada a pedir ayuda al ladrón para evitar que su padre sea descubierto.

Como ya hemos dicho, O'Toole y Hepburn tienen una gran química en pantalla. O'Toole desprende un carisma arrollador perfecto para un personaje ingenioso y sardónico. A Hepburn ya sabemos que la cámara le adora. Ésta es una muestra más de que con poco podía conseguir el tono adecuado para sus personajes. Además de sus dos protagonistas, pululan una serie de secundarios que descargan el peso sobre ellos y aportan su grano de arena. Ver a Charles Boyer en un pequeño cameo o a Eli Wallach fuera del Oeste americano es un soplo de aire fresco. Sin embargo, uno de los mejores personajes es el de Hugh Griffith, padre de Audrey Hepburn en el film. Es un ser estrambótico e incorregible que con su caradura y sarcasmo arranca más de una sonrisa.

La estética se une al estilo marcado por títulos como "Arabesco" (1966) o "Charada" (1963). No obstante, "Charada" además de la participación de Audrey Hepburn comparte director de fotografía. Charles Lang trabajó en títulos tan eternos como "El fantasma y la señora Muir", "Los siete magníficos", "Con faldas y a lo loco" o "Los sobornados" y en este film logró captar el espíritu fresco y moderno del film. Unido al trabajo del departamento de vestuario consiguen darle a la película un aire desenfadado además serde imágenes difícilmente olvidables. Como curiosidad, la música la firma Johnny Williams en uno de sus primeros trabajos, a día de hoy es más conocido como "el genio John Williams".

Reconozco mi debilidad por los films de atracos o robos. Esta temática combina perfectamente con comedia. Y si esta unión está bien compensada nos encontramos ante un entretenimiento de calidad del cual nos dejará con un gran recuerdo y no nos importará disfrutar en más de una ocasión.